Existen dudas típicas que todos y todas nos preguntamos antes de ir a un psicólogo, son las inseguridades clásicas que todo el mundo padece. Vamos a intentar explicar cada una de ellas.
¿Pero cuánto tiempo tengo que ir ..? ¿me voy a gastar un dineral?
La verdad es que no podemos saber cuánto tiempo es el proceso de la intervención, porque muchas veces depende más del paciente que de los psicólogos. ¿Por qué? porque depende de lo que esté ocurriendo en la vida del paciente, como hacen las técnicas, pautas o terapia; si hacen los deberes o no los hacen etc..
Por eso, el tiempo de una terapia no es concreto. Pero puedes estar tranquilo de que el psicólogo/a nunca va a alargar, de más, la terapia. ¿Por qué?, porque quiere ser eficaz, y que todo el mundo hable bien de su terapia y consulta.
Algo también importante a tener en cuenta es que, a veces, los pacientes necesitarán un seguimiento dependiendo del caso en concreto, es decir, al principio, dará cita al paciente semanalmente, pero luego, cuando va mejorando, el psicólogo, puede verlo cada quince días, cada mes, cada tres meses, cada seis… etc, e ir viendo si esta persona va bien. Pero todos los casos no son iguales, ni tienen la misma gravedad, y muchas veces, algunos pacientes se recuperan en un corto plazo de tiempo o después de algunas consultas.
Hay estudios que avalan que las personas que visitan en algún momento a un psicólogo, mejoran sus vidas sustancialmente.
Pero.. la primera sesión es gratis ¿no? hay algunos profesionales de la psicología que ofrecen la primera sesión gratis.
Pero, normalmente, un buen profesional siempre va a cobrar desde la primera sesión. De hecho, en psicología, una de las cosas más importantes son las entrevistas de recogida de información que ocurre al inicio de la terapia, en los que el psicólogo o la psicóloga, necesita saber qué está ocurriendo para establecer pautas y la terapia en general.
Otra pregunta que suele aparecer es: ¿Puedo ir acompañado/a?
Es normal que el primer día, quieras venir acompañada, pero debes saber, que es muy probable que tu acompañante se quede fuera de la consulta, tienes que estar a solas con el psicólogo o psicóloga.
En algunas terapias, durante las intervenciones o en diferentes sesiones, el psicólogo, puede invitar a que pasen, y a que den información, algunas personas del entorno del paciente, pero siempre con el permiso del paciente. Nunca un psicólogo puede hablar con familiares, amigos, o cualquier otra persona sin el permiso del paciente en concreto.
¿Pero que me van a preguntar? ¿y si no sé responderle? Me da vergüenza… estas son otras de las dudas que suelen tener los pacientes. Casi siempre, dependiendo de la persona, se necesitan una o dos entrevistas de recogida de información, en esas dos entrevistas, el psicólogo, va a preguntar lo más relevante y lo que necesita para la terapia. La confianza se establece a medida que la terapia avanza, terminando por formar un equipo con el psicólogo. Debes saber que la confidencialidad está garantizada.
Un buen psicólogo, una buena profesional en psicología, siempre va a busca la autonomía y la independencia de su paciente, es decir, que al final no necesiten venir y que estas personas sean capaces de resolver por ellos mismos el problema por el que venían.
